Escribo compulsivamente para descomprimirme, para limpiarme.
Escribo otra vez en soledad y para nadie.
Escribo para consolarme y sanarme con estas palabras desoladas.
Escribo porque es la única forma de olvidar y reencontrarme.
Escribo, solo escribo, para mi, para esta que soy que se desarma y arma con sus huesos gastados, con la piel prestada, robada a los poemas malditos, con manos de otras y con mis manos imprecisas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario