sábado, noviembre 05, 2005

EX /CRITOS

EN /CLAVE BIEN TEMPERADO

I
Tensión en la cuerda del cuerpo
Afinando la última gota del río sórdido
Diferencia tónica teatral del signo dentado
Cualidad visual que desata la gran máquina cibernética
Ojo que escucha saltando al vacío

UN CLAVE QUE TAÑE LA PUA ESPECULAR



II
Todo acto es una acción falsa
Todo movimiento es la prolongación del hecho detenido
Pendulante saber que marcan las palabras
Toda palabra es un camino a la nada
Toda espera miente impaciencia
Y todo encuentro se vuelve inmoral y actúa un gusto falso



Serie A

Calma. Do you want one?
No, I´m just playing with her
Calma. Nada puede desaparecer.
Todo se derrumba repentinamente
Calma
Multitudes que marchan hipnotizadas




Serie Z
Caos. ¿La inocencia se pierde?
How are you?
Verde- Rojo-Amarillo
La pupila dilata sorprendida


Foto- Grafía
La autómata sensación de despojamiento humano
Ella corría segura que la piedra insertaría al pie.
Ella callo. No hay dolor.
NO HAY DOLOR
Desarticulada se sentó en el piso.

***
La mano desfilo impávida frente a la cámara.
Limita el cuadro patético de un friso sin terminar.
Luz que corta con destreza por las líneas punteadas.
***
Mirada que fija los ojos en ella
ELLA BAILO. BAILA.
Y los cuerpos plasmaron la imagen en movimiento.






III
La humana rareza de
La hundida razón del
Martirio, celos lánguidos de
La urgente ración de una
Maravillosa señal latente
La usada ratificación de un
Mar seco, lágrimas
Lamentando hurañas razones,
Maratón cefálico lacerando
Ladrillos, únicos, rasgando el
Margen central laberíntico,
Lacónica, umbría, rancia
Marcha senil lastimosa

IV
La vencedora del tiempo no convenció con sus insistentes preguntas a la autómata con la cara pegada a la ventana mirando pasar gente y perros.

Lenguaje silencioso
Ella caminaba. Su paso variaba al ritmo de una melodía interna y secreta. Ansiedad ansiosa de salir. Melodía de belleza inasible. No siempre la misma. A veces tenía nombre propio y otras sólo era un largo discurrir inconexo. El desplazamiento marcado por el tiempo. Ella caminaba y a cada paso lento, las notas buscaban su lugar. Los movimientos desordenados de sus miembros formaban parte de la orquesta. Pero en esta vasta orquesta no había director ni partitura. Sólo quien observa puede elaborar progresivamente una partitura escrita que sin duda se revelara altamente compleja. Una partitura invisible que orquesta los encuentros fortuitos, los intercambios espontáneos, las conversaciones baladíes. Yo vagabundeaba. Si se sigue el camino correcto la ciudad te ofrece una película muda en blanco y negro y de dudosa procedencia. Mirar la película urbana demanda una atención que los paseantes deploran. Ella caminaba y nos chocamos. Intervalo: dos cafés. Escena uno Exterior- Día- Bar. Quien se atreva a mirar que vea. Intercambiar palabras escapando a la suave violencia del silencio. Largo monótono momento frente a su deriva. Alguien me contó de un juego: libromancia. Se lo dije. Siguiendo la línea sublime de las tijeras en el papel. Blanco y negro de profundo significado. Sentido de una colección impalpable. Por sus gesto, su mirada, su silencio e incluso su ausencia. El exceso de repetición me ayudo en la búsqueda. Ella caminaba y yo observaba.

Marcela Vivar

No hay comentarios.: